
I 7
Polvo de Madera, nuevos valores límite
ESPECIAL / POLVO DE MADERA
que las medidas preventivas y de protección aplicadas no
son suficientes.
En caso de no detectar la presencia del agente cancerígeno,
ya que se admite la no utilización de equipos de protección
respiratoria, existe una menor exigencia de las medidas pre-ventivas
requeridas a la empresa, por lo que es imprescindi-ble
poder garantizar que su nivel de presencia se mantiene
en estos valores tan bajos (por debajo del límite de detec-ción)
a lo largo del tiempo. Para ello, habrá que comprobarse
estos resultados, al menos con tres mediciones consecutivas,
preferiblemente en turnos de trabajo o jornadas diferentes.
En este caso, la periodicidad de las mediciones no debe ser
superior a un año.
Si por el contrario detectamos el agente cancerígeno en el
proceso de medida, resulta de vital importancia la verifi-cación
de la eficacia de las medidas preventivas adoptadas
(teniendo en cuenta que su correcta aplicación favorecerá
que el agente químico se mantenga en niveles de exposi-ción
lo más bajo que sea técnicamente posible) como la
no superación de los VLA’s. En este caso, la periodicidad
de las mediciones seguirá el criterio de la norma UNE EN
689-2019.
Independientemente de las medidas preventivas a aplicar
de manera obligatoria, derivadas de la normativa de aplica-ción
vista con anterioridad, a continuación se detallan, de
manera genérica algunas medidas adicionales a particula-rizar
para cada empresa en función de sus instalaciones, así
como buenas prácticas, que ayuden a minimizar la exposi-ción
de la población trabajadora a polvo de madera:
• Conservar limpio el lugar de trabajo para evitar acumu-laciones
de polvo (suelos, maquinaría y en general cual-quier
zona donde se pueda acumular el polvo), realizando
una limpieza periódica adecuada a las necesidades.
• Utilizar métodos de limpieza por vía húmeda siempre que
sea posible, o aspiradores dotados de alta eficacia. No
hacerlo por barrido o mediante soplado de aire a presión.
• Mantenimiento periódico de los sistemas de extracción
existentes, según indicaciones del fabricante.
• Todas las máquinas que durante su funcionamiento pue-dan
producir polvo (lijadoras, sierras, taladros etc.) deben
disponer de un sistema de aspiración localizada de polvo
que estará conectado y en funcionamiento durante el me-canizado
de las piezas.
• Cuando se compren máquinas, se exigirá al proveedor o
fabricante, el manual de las condiciones de utilización y
las características de los sistemas de aspiración comple-mentarios
a la máquina, que deberá incluir información
sobre la velocidad del flujo de aire, la pérdida de carga,
la velocidad mínima de aspiración, el mantenimiento del
equipo, etc.
• Se procurará que todos los elementos que compongan
el recinto, estén diseñados de forma que no favorezcan
la acumulación de polvo y faciliten su limpieza, evitando,
en la medida de lo posible, las superficies horizontales,
ángulos rectos, etc.
• Tener perfectamente identificados los tipos de madera
con los que se trabaja y actuar en consecuencia.
• Se procurará saber la composición de todo el material
que se utilice, de forma que se puedan aplicar las medi-das
preventivas adecuadas. Para ello, cuando se compre
material, éste deberá estar acompañado de su correspon-diente
ficha técnica en la que se indique su composición.
• Deberá distribuirse el recinto de forma que la zona de ge-neración
de polvo esté separada del resto de operaciones.
• Se señalizará el lugar de trabajo, de forma que se advierta
sobre el peligro de la exposición al polvo de madera.
• Todos los equipos e instalaciones deberán estar conecta-dos
a tierra, y los cuadros eléctricos deberán estar debida-mente
protegidos
de la deposición
de polvo.
• Limitar la expo-sición
de la inha-lación
del polvo
de maderas duras
al menor número de
personas posible me-diante
una adecuada or-ganización
de las distintas
tareas.
• Emplear correctamente los
equipos de protección individual
y, en particular, los medios de pro-tección
de las vías respiratorias facilita-das
por el empresario cuando sean necesarios
según la evaluación de riesgos, siendo obligatorio el
uso de mascarilla con filtro FFP3 cuando se mecanice con
maderas duras o con madera de composición descono-cida.
• Las mascarillas no reutilizables se usarán sólo durante un
turno de trabajo. Esta propiedad deberá quedar reflejada
en el marcado del filtro: “NR” si el uso del filtro se limita
solamente a un turno de trabajo “R” si el filtro es reutili-zable.
• Además de los guantes para protección mecánica, se pro-porcionarán
los guantes de protección química que indi-quen
las fichas de seguridad de los productos y materiales
que se utilicen, de acuerdo a la norma EN 374:2003. Estos
guantes deberán cubrir totalmente, cuidando de no de-jar
al aire la piel entre el guante y la ropa de trabajo. Los
guantes recomendados son guantes de soporte textil sin
costuras, de fibras de polietileno de alta densidad (HDPE)
con recubrimiento completo de nitrilo.
• Proporcionar protección ocular con montura integral para
polvo UNE-EN 166:2002.
• Las prendas y equipos de protección personal se manten-drán
limpias y cuidadas. Dispondrán de lugar apropiado
para su almacenamiento y custodia.
• Dar aviso de cualquier anomalía percibida en su puesto de
trabajo (de seguridad, higiene y ergonomía) a través de las
personas que representan a todo el personal o de sus res-ponsables
directos para que se puedan buscar soluciones
para corregirlas.
• No soplarse con aire a presión para eliminar el polvo ad-herido
al cuerpo y a la ropa de trabajo.
• Mantener una estricta higiene personal.
• No comer, beber ni fumar en las zonas de trabajo.
• Programar una vigilancia periódica del estado de salud de
cada persona de acuerdo al riesgo de exposición de polvo
de madera según los protocolos médicos de aplicación.
• Informar a todo el personal expuesto sobre riesgos deri-vados
por exposición a polvo de madera, así como de las
medidas preventivas y buenas prácticas a implantar.
• Formar a todo el personal expuesto sobre riesgos deriva-dos
de la exposición a polvo de madera.
• Comunicar la presencia de trabajadoras en estado de em-barazo
o en situación de lactancia materna en los puestos
de trabajo.
BUENAS PRÁCTICAS EN ALMACENAMIENTO
(POLVO DE MADERA):
• Almacenar los recipientes, envases o sacos, convenien-temente
cerrados y aislados del suelo, en lugares frescos,
secos y bien ventilados, pero protegidos de corrientes de
aire excesivas.
• Disponer de instalación eléctrica antideflagrante, sistema
cerrado, equipos eléctricos y de alumbrado a prueba de ex-plosión
de polvo.
• Las áreas de gran almacenamiento deben cumplir con las
exigencias vigentes de almacenamiento para explosivos.
• En operaciones de carga/descarga de silos y contenedores,
las partes metálicas de estos deben estar conectadas a tierra.
MEDIDAS PREVENTIVAS
APLICADAS AL
SECTOR Y BUENAS
PRÁCTICAS