
4 I REPORTAJE EL SECTOR • Octubre 2020
El despertar de los hogares
El sector del hábitat “salva
los muebles”, nunca
mejor dicho, a pesar
de la pandemia. El aumento
de la demanda
de productos para el
hogar y las reformas en
las viviendas están redundando
en una rápida
recuperación de nuestro
sector tras el parón del
confinamiento. Algunos
empresarios nos cuentan
su experiencia.
Una de las consecuencias que está
teniendo la crisis del Coronavirus
en la sociedad es la puesta en valor
del concepto de hogar. Y es que a
pesar de la coyuntura que atravesamos,
el sector del hábitat está viviendo
con asombro un despertar
del consumo nacional, tras años de
letargo que arrastraba desde la crisis
económica de 2008. Los empresarios
del hábitat coinciden en que
desde el fin del confinamiento y,
con el avance de la pandemia, están
trabajando a niveles superiores
a lo esperado. Pero esta vez, los
pedidos no vienen del canal contract
ni de las exportaciones. Vienen
del consumidor nacional que
ha decidido destinar sus ahorros a
renovar su hogar, en lugar de dedicarlos
al ocio o a los viajes. Según
los últimos datos recabados por el
Observatorio Español del Mercado
del Mueble de Aidimme, tras un
descenso del -24,9% interanual
de la actividad de los fabricantes
entre abril y junio, las expectativas
para el tercer trimestre del año auguran
descensos del -4,5%.
Cambios en las prioridades del
consumidor
Ya al inicio del Estado de Alarma,
los analistas de tendencias vaticinaban
un auge de los productos
para el hogar, determinado por el
tiempo que nos estábamos viendo
obligados a pasar encerrados
en casa. Esto, unido al aumento
del teletrabajo, iba a suponer un
Durante el confinamiento, los dormitorios se han puesto a prueba. Foto Senttix
cambio radical en las necesidades
de los consumidores y en el gasto
que estos hacían en sus hogares
hasta el momento. Pepa Casado,
analista de tendencias del hábitat,
de la consultora Future-A,
explicaba allá por el mes de abril
que estábamos asistiendo “al mayor
test de producto nunca antes
visto en la historia de este sector.
Somos 47 millones de españoles
`testeando´ a la vez sus viviendas”.
Este hecho está cambiando la forma
de consumir, y ha propiciado
que reflexionemos sobre nuestras
prioridades, entre las que se han
desmarcado la preocupación por la
salud y el bienestar de los espacios
que habitamos.
Eduard Martín, de JJP, afirma que
“las prioridades en el gasto se han
visto modificadas por la situación,
a favor del confort en la vivienda,
la renovación de mobiliario
y también transformar estancias
que antes tenían otras utilidades,
en zonas de `home office´ para
poder teletrabajar”. Asimismo, los
dormitorios juveniles también están
siendo foco de atención de los
consumidores, que ahora tienen a
los hijos adolescentes más tiempo
en casa y asistiendo a clases online,
BUENAS -Y PRUDENTES- EXPECTATIVAS
y necesitan contar con su espacio
y su privacidad. Eduard cree
que, aunque la respuesta y la evolución
han sido muy buenas, habrá
una desaceleración progresiva
del consumo de estos productos.
“Nos conformaríamos con llegar
a los volúmenes de producción de
antes de la pandemia”.
El salón y el dormitorio son dos
de las estancias que más protagonismo
están ganando. Explica
Arcadi Machi, director general de
Muebles Ramis, que sus previsiones
durante el confinamiento eran
El salón y el
dormitorio
son dos de
las estancias
protagonistas
Los datos del Observatorio Español del Mercado del Mueble de Aidimme muestran que, tras un descenso
del -24,9% interanual de la actividad de los fabricantes en el trimestre de abril-mayo-junio, las expectativas
de recuperación para el tercer trimestre del año auguran descensos muy inferiores, cercanos al -4,5%.
De esta forma, la actividad de los fabricantes del sector está adoptando una forma de V: fuerte caída en el
segundo trimestre del año y un rebote al alza esperado para el tercer trimestre, basado en el dinamismo
de las ventas en los meses de verano. De mantenerse esta tendencia, el hábitat recuperaría gran parte del
terreno perdido durante los meses de confinamiento. Sin embargo, aunque las expectativas recogen el
buen momento a corto plazo, también tienen en cuenta la incertidumbre del entorno económico.