
4 I REPORTAJE EL SECTOR • Enero / Febrero 2022
Trabajar en el sector del hábitat,
una profesión de futuro
En los últimos meses hemos escuchado hablar de la escasez de trabajadores cualificados en diversos sectores, y uno de ellos es
el hábitat. Una industria que se percibe entre la juventud como tradicional y anticuada, a pesar de que las fábricas y talleres hayan
cambiado el lápiz en la oreja por la tablet en la mano. Empresarios y formadores analizan en este reportaje la situación actual de la
demanda de personal en nuestra industria.
Por: Rocío Macho
El aumento inusitado de la demanda
en el sector del hábitat en
2020 y 2021 se ha visto empañado
por la crisis de materias primas,
provocada por el aumento de los
precios en el transporte y las energías,
y el desabastecimiento. Pero
a este problema se suma uno nuevo:
la falta de personal formado en
el sector. Al tiempo que los empresarios
capean el temporal de
la rotura de stocks, también tratan
de hacer frente a los plazos de los
pedidos con una notable escasez
de mano de obra cualificada.
Alejandro Bermejo, presidente de
Fevama y CEO de Alto Turia, cree
que este aumento sin precedentes
de la demanda del mercado del
hábitat y las reformas en las viviendas
ha pillado en jaque al sector.
“Hace falta un poco de tiempo
para que la gente sea consciente
de que el tirón de la rehabilitación
y las reformas no es algo estacional;
sino que son sectores donde
se puede crecer y conseguir buenas
retribuciones como trabajador”.
Y en mueble, la situación es similar.
Según Fevama, hay más de
2.600 empresas en la Comunidad
Valenciana pertenecientes al sector
del mueble, que dan empleo a
20.000 personas y facturan 2.000
millones de euros al año. “Es necesario
un 40% más de trabajadores
para asumir una demanda que
durante la pandemia ha aumentado
un 13%”, afirma Bermejo.
¿Por qué faltan trabajadores?
Muchos empresarios achacan la
escasez de profesionales cualificados
en esta industria al boom del
ladrillo. Es el caso de Antonio Muñoz,
CEO de Koo International:
“desde hace un par de décadas
detectamos una fuga de trabajadores
hacia otros sectores como
el de la construcción y, como tampoco
eran tiempos expansivos, lo
fuimos mal llevando. Ahora el envejecimiento
de las plantillas nos
está abocando a una escasez de
trabajadores nunca antes vista”.
Kiko Torrent, director financiero
de Latorre, se expresa en los
mismos términos: “desde 2008
no ha habido relevo generacional
en nuestro sector y, al ser uno de
los más afectados por la crisis, las
nuevas generaciones no se han
acercado a nuestra industria. Por
ejemplo, en nuestra fábrica todas
las costureras son mayores de 50
años y no van entrando chicos y
chicas jóvenes que quieran aprender
el oficio”. Además de arrastrar
los malos resultados de la crisis
económica para el sector del mueble,
“existe la percepción errónea
de que en el mueble no se gana
dinero”.
¿Qué perfiles son los más solicitados?
Los empresarios coinciden en que
falta personal para prácticamente
todos los puestos; desde montadores
hasta ebanistas o tapiceros,
pasando por los perfiles más
tecnológicos relacionados con la
automatización de la producción
y, cómo no, la industria 4.0. Kiko
Torrent y Antonio Muñoz, cuyas
empresas se dedican al mueble
tapizado, acusan la falta de tapiceros/
as y costureras/os, además de
patronistas o técnico de CNC en la
sala de corte.
Según los centros de formación
más importantes de la Comunidad
Valenciana, el CRN de Transformación
e Instalación de Madera y
Corcho de LABORA en Paterna y
el CIPFP Catarroja, los profesionales
más demandados son aquellos
más preparados en nuevas tecnologías
y competencias digitales,
con especialidades variadas como
oficinas técnicas o mecanizado en
máquinas de control numérico por
En la Comunidad
Valenciana hay
más de 2.600
empresas que
dan empleo a
20.000 personas.
Es un sector en
auge.
Fábrica de Latorre