
EL SECTOR • Enero / Febrero 2022 REPORTAJE I 5
ordenador. También son necesarios
instaladores y montadores de
mobiliario.
Patricia Sancho, directora de Marketing
de Madersan, ha tenido algunas
dificultades recientemente
para hacer frente a los pedidos de
sus clientes, precisamente por la
falta de plantilla. “Nos ha costado
encontrar trabajadores en tres
perfiles principales: oficiales de
control numérico de pantógrafos o
galceadoras; repartidores de mercancía
con carnet de conducir C,
tarjeta tacógrafo y CAP; y encargados
o responsables de equipos
de trabajo con experiencia en el
sector”.
Alejandro Bermejo confirma que
“hay trabajadores, pero necesitamos
personal con un mínimo de
formación o, como ocurre en la
mayoría de las ocasiones, acabamos
por formarlos en las propias
empresas”, y esto supone un esfuerzo
económico para el contratador.
Como explica Paco Casino, CEO
de la empresa de ventanas de madera
eficientes Caelux, “las empresas
buscan cumplir objetivos. No
son escuelas”. Y aboga por recuperar
la figura del aprendiz, sin que
ello repercuta económicamente
en el empresario, con ayuda de la
Administración. “Lo importante
no es que aprendan a utilizar, por
ejemplo, una máquina de corte;
sino que sepan qué tienen que
hacer con ella”. Y esta formación,
según Casino, los alumnos no la
adquieren en las escuelas, sino
trabajando. “El trabajo se aprende
trabajando y lo pueden aprender
en las empresas, con el apoyo de
la Administración”.
Un sector atractivo y tecnológico
“Es necesario transmitir a los jóvenes
que el sector del mueble y
la madera es una industria innovadora
que ofrece amplias salidas
profesionales”, dice Antonio Muñoz.
“Las empresas han modernizado
sus instalaciones, la maquinaria
es de las más avanzadas del
tejido industrial y además contamos
con un alto nivel de internacionalización”.
Por su parte, Kiko
Torrent añade que se trata de un
“sector en el que sí se gana un salario
digno, tiene futuro y además
es sostenible”.
Alejandro Bermejo incide en que
nuestra industria es una de las que
más empleo genera y de los mejores
retribuidos. “Quizás los jóvenes
tienen una imagen del sector
desactualizada, ya que nos encontramos
ante una industria digitalizada,
sensibilizada con el medio
ambiente y adecuada para la conciliación
familiar”. Paco Casino no
duda en señalar que “el oficio de
la madera es para personas muy
inteligentes, para gente inquieta,
en el que puedes aprender y evolucionar
toda tu vida laboral”.
Desde los centro de formación,
insisten en la necesidad de difun-
CIPFP Catarroja. Foto: Pepe Lacreu
LOS 4 PILARES DE LA FORMACIÓN EN MADERA
¿Cuáles son las cuatro patas que deberían sustentar una buena formación en el sector de la madera? Los
carpinteros coinciden en estos cuatro aspectos que parecen obvios, pero no lo son tanto:
1. Puntualidad: el tiempo es dinero y ser puntual implica ser honesto y respetuoso con el cliente.
2. Disciplina: los jóvenes deben saber que en los procesos productivos hay algunas tareas que son tediosas
y no resultan gratificantes, pero es necesario realizarlas.
3. Seguridad laboral: La FP debe encargarse de dar la formación adecuada en materia de seguridad laboral
en el uso de las máquinas y todos los riesgos ligados a la fabricación e instalación en obra.
4. Tecnología de la madera: Los estudiantes deberían adquirir unos conocimientos técnicos específicos, ya
que sin una buena base teórica es imposible un buen resultado práctico.
Fábrica de Molduras Alto Turia